Eres lo que ya eres. Ser lo que reside en ti. El que sientes que eres y no el que crees que puedes llegar a ser. Porque todo lo que buscas fuera, es todo lo que reposa dentro de ti. Porque no se necesitan palabras para describirte ni prescribirte. Porque no estás en ninguna parte, y a la vez estás en todos los sitios. Porque te vas y porque vuelves. Porque estás. Porque eres. Porque vas más allá de todo lo que sientes y de todo lo que ves, porque eres más que una circunstancia, un temor o una ilusión. Eres y estás aquí.